Nuestra propuesta

CAMPAÑA
Por el Derecho a la Ciudad y el Territorio

 

Nuestras vidas se desenvuelven en un espacio, en un territorio concreto. Vivimos en un pequeño poblado, una ciudad o una gran metrópolis. Cada uno de estos entornos es el resultado del trabajo de las generaciones que nos antecedieron, de las características naturales propias del lugar en que nos insertamos y de las transformaciones que generamos.

Desde que el ser humano vive en comunidad, ha habido reglas del juego para relacionarnos entre nosotros y con el entorno, que regulan la forma en que nos movilizamos, el cultivo y la alimentación, la extracción de minerales y de otros recursos naturales.

Sabemos que hoy, más que nunca, la acción humana en el territorio está poniendo en peligro el equilibrio del planeta, y, en nuestro país, vemos múltiples conflictos territoriales que nos afectan directamente, tales como: la contaminación del aire, del suelo, del agua y del mar; la destrucción causada por los incendios; como la belleza de nuestro lagos, volcanes, islas y mar intentan ser apropiados sólo por algunos; o cómo la riqueza de nuestros recursos naturales queda en manos de unos pocos en vez de servir a todos para financiar nuestra previsión social, salud, educación o el transporte público y parques.

También nos afectan los conflictos urbanos: vivimos en ciudades o poblados con una fuerte segregación social, donde quienes tienen menores ingresos viven en un entorno diferente a quienes tienen mayores ingresos: menos áreas verdes, menos pavimentación, menos transporte público, menos gestión de la basura, menos iluminación y menor calidad de los servicios básicos de salud y educación. Y, por todas partes, la pérdida del patrimonio cultural y de identidad de nuestros barrios.

¿Es justo este desarrollo del territorio y de nuestras ciudades? No

¿Es posible organizarse de manera justa y en la que todos mejoremos nuestra calidad de vida? Sí

Muchos países cuentan con reglas del juego que buscan un modelo de sociedad basado en los derechos de las personas y el respeto al medio ambiente, consagrado en la ley más importante de cada país: la Constitución.

La Constitución es un pacto social que garantiza una organización de la sociedad que responda a las necesidades y anhelos de las personas. La Constitución marca las reglas del juego para relacionarnos entre nosotros y con nuestro territorio.

Creemos que la Nueva Constitución y nuestro marco legal deben asegurar que toda actividad y todo desarrollo urbano y territorial respete y promueva el pleno ejercicio de los derechos humanos.

Esta campaña busca crear contenidos, aprender y reeducarnos, basándonos en la convicción de que queremos y podemos hacer un Chile en que nadie es menos que otro y que nuestro entorno sea mejor para nosotros y para las futuras generaciones.

Mira y comparte nuestro material de campaña:

  • Material de discusión. Juego de postales sobre del derecho a la ciudad y el territorio basado en contenidos de Constituciones de Iberoamérica.
  • 3 Videos de nuestra campaña de 2 minutos, con temas de Derechos Humanos, Derecho a la Vivienda Adecuada y derecho a participar de las plusvalías.

 

 

Si has llegado hasta aquí, te necesitamos! Necesitamos hacer un gran cambio cultural y político. Necesitamos sumar personas que difundan esta campaña en sus redes y aportar al cambio en nuestra manera de ver y actuar en el territorio. Te sumas?